Entrevista a Andrea Milano
- 26 ago 2016
- 5 Min. de lectura
La autora acaba de editar “Embrujo gitano”, un relato intenso y pasional que tiene como marco histórico la lucha entre unitarios y federales.

Andrea Milano es una autora prolífica. Comenzó a publicar en 2007 y desde entonces –bajo diversos seudónimos- ha dado vida a historias que están marcadas por el romance. Sus libros van desde el suspenso hasta los retratos de época; desde las tierras europeas hasta nuestro país. Recientemente acaba de sacar “Embrujo gitano” bajo el sello Plaza & Janés, un relato enmarcado en la época de Rosas. “Intensa, con una gran carga de drama, amor y erotismo” afirma la autora a la hora de definir a su nuevo libro en diálogo con Babilonia Literaria.
-¿Cuál fue el disparador que te llevó a escribir esta novela?
-La gestación de "Embrujo Gitano" en sí, tiene un trasfondo bastante particular. Cuando nació la idea de escribir una novela con una gitana como protagonista, había pensado ambientarla en la regencia inglesa ya que había escrito un par de novelas históricas en ese contexto geográfico y temporal. Sin embargo, Inés Viturro, quien era mi editora en esa época, me lanzó el desafío de ambientar la novela en el Buenos Aires del siglo XIX. Y como me gustan los desafíos, acepté de inmediato.
-¿Qué le aportó la elección de ese contexto histórico a la trama narrativa de “Embrujo gitano”?
- Como explicaba anteriormente, situar "Embrujo Gitano" en el Río de la Plata surgió gracias a una propuesta y también a mis ganas de probar suerte con una novela ambientada en una geografía más cercana. Después de devorar las novelas de Florencia Bonelli, Gloria Casañas, Gabriela Exilart, entre otras, yo misma sentí la necesidad de trasladar una historia de amor que transcurriera en nuestro país. A partir de ese momento de transición -en el cual decidí girar completamente el rumbo de la novela con una trama muy diferente a la original- me di cuenta de que la historia se enriquecía muchísimo. Lo que más disfruté durante el proceso de creación fue el hecho de que mis personajes ficticios interactuasen con personajes reales de nuestra Historia. También fue gratificante la etapa de documentación porque un dato te va llevando a otro y así surgen nuevas tramas dentro de la novela o ideas que quedarán guardadas en un archivo para próximos relatos.
-Es interesante que le des protagonismo al mundo de los gitanos. ¿Cómo se relacionaban los gitanos, en esa época, con la sociedad?
- Siempre me atrajo el mundo de los gitanos, creo que me enamoré de ellos y de su cultura después de ver la película “Embrujo de amor”, protagonizada por Sandro. De alguna manera, el título de mi novela es un homenaje a esa película.
El pueblo romaní fue siempre discriminado y lleva cientos de años luchando por mantener sus raíces. Fueron expulsados y desterrados de sus lugares de origen porque practicaban la adivinación y terminaron dispersándose por toda Europa primero, llegando más tarde al continente americano en el siglo XV. Fue un pueblo perseguido, marginado, castigado y hasta esclavizado. Si bien en mi novela se trata el tema de la discriminación hacia los gitanos y del miedo que sentían algunas personas cuando se cruzaban con ellos, la parte más cruda de su historia preferí obviarla y enfocarme más en aspecto romántico de la trama. Después de todo, “Embrujo Gitano” es una historia de amor.
-En función de esos grupos sociales elegidos y del contexto en el que se desarrolla la historia, ¿qué podrías contarnos de los protagonistas?
-La novela está dividida en dos partes, por lo tanto hay dos personajes principales en la primera (Rosa María y Leandro) y otros dos en la segunda (Coral y Gabriel)
Durante el segundo gobierno de Rosas, cuando el país vivía convulsionado por la lucha interna entre unitarios y federales; Rosa María y Leandro viven atormentados por un amor prohibido ya que han crecido en el seno de la misma familia. La segunda parte de la novela transcurre varios años después, durante la década de 1860, momento en el cual, Buenos Aires y otras provincias del país, se vieron afectadas por una epidemia de cólera. Dentro de este marco teñido por la tragedia, Coral y Gabriel deberán luchar por lo que sienten, enfrentándose a una sociedad que no ve con buenos ojos que un joven de buena familia se relacione con una gitana.
-¿Cuáles fueron los mayores desafíos que te generó la escritura de esta novela?
- El mayor desafío fue creer en mí misma, convencerme de que podía contar una historia de amor ambientada en el Buenos Aires del siglo XIX. También fue todo un reto la etapa de documentación, pero conté con la ayuda de mi querida y admirada Gloria Casañas, quien me “sopló” bibliografía de la época. Pero sin dudas, cada minuto del proceso de documentación, creación y edición de la novela, valió la pena. Me enamoré del género romántico como autora y no pienso abandonarlo.
-Tenés muchas novelas editadas, incluso con varios seudónimos para diferentes subgéneros, pero esta es la primera que publicás con P&J. ¿Cómo ha sido la experiencia profesional?
- Publiqué mi primera novela, “Pasado imperfecto”, en el año 2007 y desde entonces no he parado ni de escribir ni de publicar, moviéndome por diferentes géneros y con más de un seudónimo. Incluso he autopublicado algunas de mis novelas en Amazon, sin embargo, el gran salto lo di el año pasado cuando fui convocada para participar en la antología “Ay, amor” que editó Penguin Random House bajo el sello de Plaza & Janés. Si bien el manuscrito de “Embrujo Gitano” ya estaba en manos de mi editora cuando salió la antología, creo que mi cuento, titulado “Heridas del alma” ambientado en el Buenos Aires de 1820, fue de alguna manera el que me abrió el camino para llegar con mi “Embrujo…” a una editorial tan importante. La experiencia de trabajar con ellos ha sido estupenda, desde el momento en que el manuscrito estaba en proceso de lectura hasta la etapa de edición y ahora también con todo lo referente a la prensa y el marketing. La verdad, me siento bendecida de que me hayan dado la oportunidad de formar parte del catálogo de Plaza & Janés.
- Sos una autora muy prolífica. ¿Cómo es tu metodología de trabajo?
-El método de trabajo nunca es el mismo. A veces, cuando la fecha de entrega de una novela está cerca le dedico más horas del día a la escritura, incluso le robo horas al sueño. Por lo general, escribo a la mañana y a la tarde, aunque paso las 24 horas, un poco más, un poco menos, con la historia en la cabeza, imaginando escenas o recreando diálogos. La inspiración puede llegar en cualquier momento, así que cuando eso sucede, tengo una libreta o el celular a mano para registrarlo todo antes de que se me olvide. Trato de escribir todos los días, pero si no puedo sentarme frente a la computadora, la historia, de una manera u otra siempre está presente.







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